El humano según Aristóteles es un animal social y político. También afirma que el humano solo se puede realizar plenamente en sociedad ya que posee la necesidad de vivir con otras personas.
Si reflexionamos en estos criterios debemos coincidir en que el humano tiene la necesidad imperiosa de intercambiar y correlacionar sus vivencias con otros humanos para nutrir su realidad subjetiva, para lo cual es preciso que defienda su vida en libertad y logre un desenvolvimiento digno en la sociedad.
Y si la política es la ciencia y arte de gobernar a los pueblos, para que puedan sus integrantes desenvolverse con la máxima eficacia y eficiencia para lograr el desarrollo, se ha considerado que el mejor sistema de gobierno para alcanzar estas metas es el democrático; es así como varios autores coinciden en que la democracia se orienta por varios principios fundamentes como son:
- El respeto a la vida, a los derechos humanos y a la libertad.
- El apego a la ley como cumplimiento de la voluntad general,
- La división y equilibrio de los poderes,
- Participación y representación en el ejercicio del poder
Como vemos, estos principios procuran el desarrollo del humano con salud.
También debemos considerar que el solo conocimiento no determina el desarrollo del humano sino que se determina por el incremento de todas las características esenciales de éste; y que una manera efectiva de lograr este desarrollo es con el diálogo para intercambiar vivencias que nutran su realidad subjetiva; por lo que estamos seguros que los encuentros para los diálogos vivenciales serán un aporte beneficioso para el desarrollo personal y social del humano.
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